Formalizar la cuenta vista BBVA Link

Hace un par de días escribí sobre el proceso de registro de BBVA Link, la cuenta vista “móvil” del banco BBVA. Comenté cómo se puede solicitar y cuánto debes sufrir durante el proceso de registro. Sí, debes aguantar un proceso algo lento y tedioso, pero es infinitamente menos que ir a sacar una cuenta vista a una sucursal, porque lo puedes hacer todo de forma remota. (¿registro de firma, anyone?)

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BBVA Link: Registro online, pero tedioso

Como ando metido en el tema de los medios de pago, me llamó la atención BBVA Link, “la primera cuenta bancaria por Facebook de Latinoamérica“. Es una cuenta vista que –a menos que haya entendido mal– no requiere una visita a la sucursal para abrirla. Pero todavía queda tiempo para que me lo pidan… ha pasado sólo un par de horas desde que la solicité.

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El mail lo decía todo

Venía atrasado. Por haber corrido desde la salida del metro, la espalda se me había mojado con transpiración. Mientras me soltaba el botón del cuello con una mano, le hice una seña a la secretaria con la otra para que me abriera la puerta de vidrio. Luego de entrar y dar un salto algo torpe a la mesita de recepción, le dije rápidamente: “Vengo a una reunión con Don…”, pero en ese momento me acordé de que había olvidado revisar el nombre en el metro. “Emm… con Don…”, agregué para ganar algo de tiempo.

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El meico de Colchagua

La neblina impedía ver a más de 50 metros, pero aún así podía distinguir las hileras de álamos que aparecían y se desvanecían a medida que la camioneta avanzaba a saltitos por el camino de ripio. Don José iba lento, esquivando las posas que había dejado la lluvia de la noche anterior. Tanto él como su señora eran más bien parcos, así que la entretención tenía que buscarla en otro lado. Con los baches del camino no podía leer la novela que me había mantenido despierta hasta las tres de la madrugada, así que lo que quedaba era mirar por la ventana. Lo que no estaba mal, porque pese a que los campos de la Provincia de Colchagua son muy parecidos entre sí –pastizales gigantes, zarzamoras, álamos, uno que otro huaso a caballo– no me canso de admirarlos.

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Another intractable challenge was divided and conquered

Last week a client suffered a major hardware failure on a storage and lost several virtual machines, including one which hosted an application to compute salaries. The failure came exactly a week before pay day. With over 600 sales executives, supervisors and managers expecting their salaries, losing the application on that very moment can’t be taken for less than another proof that Murphy’s Law continues to rule our world.

The software company which built the app didn’t have the resources or knowledge to restore it. So even though I quit working as the salary app architect more than 4 years ago and hadn’t seen them since, they called me desperately asking for help. They wanted me to recover the system on a new server so they could compute the salaries ASAP.

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Novela, episodio 3: El umbral de la puerta

(Importante: estás leyendo el tercer capítulo del cuento. Puedes ir al capítulo anterior o al principio)

Cruzo el portón entre puros cabros chicos que corren y se empujan. Refraseo: soy el único cabro chico que no corre. Un poco más allá va Sebastián, pero lo pierdo de vista cuando pasa por el umbral que separa el patio delantero del interior. Apuro el tranco mecánicamente y observo todo lo que me rodea mientras voy andando hacia la puerta principal. Veo los antiguos bancos de concreto donde uno se sienta a esperar a los papás a la hora de salida. La enorme pared del gimnasio hacia mi izquierda parece más alta que nunca. Reconozco los aromos torcidos por el sol y el clima, con sus hojas duras y color verde oscuro, y percibo su olor junto al de las plantitas escuálidas que adornan los jardines. Los jardines son minúsculos porque tener uno en Antofa es como tratar de hacer crecer un árbol en Marte. El olor de las pocas plantas que decoran este patio es uno que no sentía hace mucho… olor a entrada de colegio. Comprendo por qué se me aprieta la guata cada vez que paso cerca de un aromo.

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